NELFE STATION
Para su local

Añada un motivo para jugar, para quedarse y para volver.

Bar, cine, bolera, hotel, centro comercial, pero también museo, biblioteca o centro cultural: una NAS (Nelfe Arcade Station) puede convertirse en un atractivo autónomo, en un punto de reto o en el comienzo de una programación compartida con las actividades del entorno.

La misma NAS en tres entornos: un rincón de bar, donde entretiene sin cambiar el local; el vestíbulo de un cine, donde llena la espera; un salón recreativo de barrio, donde se suma a una alineación existente.
Imagen conceptual. Una máquina de un jugador contra una pared: ocupa el espacio de un mueble, no el de una sala. Ver a pantalla completa.

Lo que la máquina aporta al local.

Crear un punto de atracción

Una máquina visible y animada atrae sin exigir una sala dedicada.

Programar citas

Retos, clasificaciones y finales dan a su local un ritmo regular.

Construir ofertas conjuntas

Se puede orientar a un jugador hacia una actividad, un restaurante o la oferta de un socio, y al revés.

Medir lo que importa

Los indicadores de explotación se mantienen agregados y respetuosos con la privacidad.

Las modalidades de instalación.

Formas de instalar una NAS
Modalidad Principio Recomendación
CompraEl local explota su propia NASInstalación permanente
AlquilerUn paquete que cubre el equipo y unos servicios definidosPor tarificar tras el piloto
Activación temporalInstalada para un evento o un lanzamientoUna buena forma de empezar
Reparto de ingresosRemuneración ligada a una oferta o un evento mediblesPor definir contractualmente
PatrocinioUna marca o un juego financia una activaciónCaso por caso

El estudio abarca el espacio disponible, las líneas de visión, la electricidad, la red, el ruido, la accesibilidad, la supervisión, el horario y quién asume la responsabilidad in situ.

Un catálogo con los derechos respetados.

Es el punto que casi nadie comprueba antes de instalar una máquina retro, y es justamente el que deja expuesto al local.

Que un juego se pueda ejecutar técnicamente no significa que esté licenciado. Ofrecerlo al público en un local comercial es una comunicación pública, y eso exige disponer de los derechos: sobre el propio juego, pero también sobre sus marcas, sus imágenes y su música.

En esa situación, quien queda expuesto es el local que muestra el juego a su público, y no solo quien montó la máquina. Una máquina entregada «con miles de juegos» traslada ese riesgo a usted.

NelfePlay solo lista juegos cuya explotación o redistribución está legalmente autorizada: un acuerdo con los titulares de derechos, una licencia de distribución, un título de libre redistribución u otro marco legal aplicable. El catálogo instalado en una NAS es contractual, y su explotación puede remunerar a los estudios, las editoras y los titulares de derechos implicados.

Eso es lo que hace viable la instalación en un museo, una biblioteca o un servicio público, donde la cuestión de los derechos no se puede despachar sin más, y es también lo que nos permite dar visibilidad a los creadores neorretro contemporáneos, que cobran por esa exposición.

El contenido exacto depende de la oferta, del local y de los acuerdos vigentes con cada titular de derechos. El catálogo disponible se le comunica durante el estudio.

La máquina como puerta hacia el barrio.

Un reto puede desbloquear la oferta de un socio, mientras que una entrada o una reserva en el local de al lado puede dar acceso a una sesión especial. El mecanismo debe seguir siendo sencillo, trazable y rentable para ambos negocios.

Comercio y locales de ocio

Cine, bolera, láser tag, hotel, camping, bar o centro comercial: una NAS puede complementar su negocio sin pedirle que se convierta en operador de arcades.

Espacios culturales y administraciones

Museo, biblioteca, ludoteca, centro cultural, casa de juventud o servicio municipal: el videojuego se convierte en un medio de mediación, patrimonio digital y programación de proximidad, sobre un catálogo con los derechos respetados.

Empresas y eventos

Para una velada de empresa, una feria, una activación de marca o un evento cultural, las máquinas NAS ofrecen partidas cortas, retos legibles y una puesta en escena adaptable.

Estos ejemplos no implican a ningún socio mientras no haya un acuerdo firmado.

¿Puede su local acoger una NAS?

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